Una letra es una historia


— ¿Y qué es lo que sucede, por qué lloras?


— Porque debo contar una historia.


— Pero según entiendo debe ser corta.


— Si, pero ya no tiene sentido.


— Pero una historia puede ser tan corta como tu quieras.


— Pero ya no tiene sentido, ya me la hicieron dañar.


— No necesariamente, la historia la haces tu, puede ser tan corta como tu quieras, por ejemplo tan corta como una letra.


— No, no se puede.


— Si se puede, por ejemplo, imagina una historia que sólo tiene a la letra H, sólo la letra H, nada más. Es una historia muy corta y tiene sentido.


— No, no se puede, no tiene sentido.


— ¿Y por qué no?


— Porque la H no suena, es muda.


— Mmm, es cierto, pero podemos verlo de otra forma; mira, como la H es muda, entonces es una historia que no puede ser contada, porque la H no suena. Y aún así es una historia.


— Si, eso si es cierto.


 

 

 

 

Otra vez, (como en muchas otras ocasiones) la idea y la conversación es gracias a la pequeña pero sabia Camila.

 

 

 

 

 

Hasta la próxima.

¡Palabra!

– Otra vez.

 

– Si, otra vez lo atormento, siempre es agradable hacer esto.

 

– ¿Y esta vez que mierda es?

 

– Es otro de esos estudios filosóficos profundos, que de vez en cuando se me ocurren y en los que caigo como idiota y cuando estoy bien enredado entre ideas y barrabasadas, me rió y duro pensando en eso bastantes días.

 

– ¿Y qué es?

 

– Que el mundo es curioso, esta construido sobre cosas que no podemos definir.

 

– ¡PUFFF! Siempre ha sido así, todo el mundo se da cuenta, o se ha dado cuenta en algún momento y luego lo olvidan o lo pasan por alto y viven cómodamente.

 

– Me refiero a otra cosa, me refiero a que todo ese conocimiento humano, y toda la cultura se ha construido o ha sido edificada sobre cosas indefinibles.

Por ejemplo, fíjese en el lenguaje, construimos palabras, discursos, charlas, interacciones verbales con otra gente, libros, cartas, en fin, todo con palabras, y estas a su vez con letras; pero definamos palabra, se va a dar cuenta que caemos en la trampa; para definir palabra, utilizamos palabras, es decir, vamos a definir un objeto con objetos de la misma clase, caemos en un círculo, no hemos definido lo que son las palabras pero las usamos para definirlas a todas ellas.

Ahora, vaya usted a las ciencias, se dará cuenta de cosas más interesantes, por ejemplo, definamos el vacío, pero para definir el vacío nos situamos allí, nos imaginamos ‘dentro’ de dicho vacío y vemos como se comporta, y lo definimos, pero aquello ya no está vacío, es algo muy muy curioso.

Otro ejemplo, vamos a estudiar la vida, y nosotros que somos, somos un conjunto de células amalgamadas con armonía que se estudian, que estudian a otras a otras células: vida estudiando vida; otro ejemplo, vaya a las ciencias humanas, para estudiar a los seres humanos o grupos sociales, tenemos que meternos allí dentro, tenemos que meternos y ver un grupo, y dejar que ellos nos vean, para estudiar tenemos que sumergirnos, tenemos que involucrarnos, mezclarnos y hasta ensuciarnos.

 

– ¿Y eso que tiene qué ver? Es la manera es que podemos estudiar algo.

 

– Si, tal vez, a lo que yo voy es que eso hace que el objeto que queremos estudiar esté contaminado, ha sido alterado, lo hemos modificado nosotros al querer analizarlo y ver su comportamiento, lo manoseamos, lo corrompemos, lo alteramos, ya no es el objeto que queríamos estudiar, es un objeto parecido, pero no el original.

 

– ¡PUFFF! Sólo a usted se le ocurren esas pendejadas.

 

– No, estoy seguro de que no, a muchos otros se les habrá ocurrido, y seguro también les habrá causado cierta conmoción o extrañeza, en fin.

 

– Usted y sus benditos juegos de palabras.

 

– No son juegos de palabras. No más fíjese en lo siguiente, todo esto son ideas, nada más que eso, ¿y con que construimos esas ideas?, pues con otras ideas, ¿pero qué es una idea? y entonces recurrimos a palabras, que son ideas, y a otras ideas para definir Idea; ve, es un círculo, todo es un círculo.

 

– ¡Que barrabasada! Mejor me voy.

 

– Jajaja, pero ya me escuchó, y le quedará sonando la idea, estoy seguro, palabra.

 

 

 

 

Hasta la próxima.

Juego de palabras 004

 

– Este es el símbolo “–”.

 

– ¿Y para qué sirve? –preguntó sin entusiasmo.

 

– Pues claramente vemos que es para escribir, pero el muy maldito necesita una combinación particular para aparecer, en internet y bajo linux es Ctrl+Shift+U, 2-0-1-4 y sale; en windows no la conozco, y en documentos sobre libreoffice hay que “insertar un carácter especial”.

 

– Es como poco relevante.

 

– Realmente si, es un pendejada, una nimiedad, pero me torturaba un poco; ahora ya lo conozco, y se como sacarlo, y sirve para escribir cuando no se tiene internet y preciso salen las ganas de escribir y puedo averiguar estas… maric.., pequeñas pendejadas.

 

– Jajaja, bien.

 

– Si, ya estoy un poco más tranquilo.

 

 

 

 

 

 

Hasta la próxima.