El maldito inclemente

Es triste como la memoria se anega con lágrimas de recuerdos borrosos, como el tiempo inclemente va dando martillazos en las cosas, las personas y los lugares que alguna vez conocí.

Como las calles se agrietan, las casas se caen, los árboles se secan, como las personas se van, y los recuerdos de ellas se van desdibujando.

Como trato de aferrarme a esos recuerdos, como trato de agarrarlos, pero las personas de mis recuerdos se deshacen y las agarro, pero no están y es como agarrar humo. Trato de recorrer los lugares que ellas recorrieron, pero ya no son aquellos lugares. Trato de respirar el aire que alguna vez respiraron, pero ya no es ese aire, porque sabe diferente.

Porque al ir a esos lugares ahora, ya nada es igual, porque parece que todo se detuvo y esas personas están allí, pero la vida real no es así, y mi memoria me sacó de ese lugar y ya no puedo entrar.

Porque a veces a esas personas las recuerdo, pero su recuerdo se me trata de borrar y me resisto, porque a veces me hacen tanta falta como la comida, como el aire, y entonces el vacío se instala adentro del cuerpo y se siente uno como un cascarón inmenso y frágil y tiene miedo de romperse, porque parece que dicho vacío está allí desde hace mucho tiempo y que es inmensamente difícil de llenar.

A mi abuela, porque la recuerdo a veces y deseo haber tenido más tiempo, pero el maldito inclemente no perdona.

Hasta la próxima.

¿Y usted trabaja para ganar o para ser el mejor?

Porque no siempre las dos cosas van ligadas.

Si quiere ganar, bien, trabaje duro, en algún momento ganará y será feliz, por un tiempo.

Si quiere ser el mejor, trabaje mucho más duro aún, y no espere ni regaño ni premio, no lo necesita.

Y recuerde, mejor que usted mismo, porque nunca será el mejor de la historia para siempre, ya que en algún día nacerá un maldito que lo superará y borrará de un plumazo su vida y su historia, y luego a este maldito le ocurrirá lo mismo.

Trabaje para ser el mejor, no para ganar, si espera algo, vivirá ansioso, con miedo y amargado.

Pelee con usted mismo, aprenda a soportarse sólo, como es, así se ahorrará disgustos y viajará más tranquilo este recorrido llamado vida.

Hasta la próxima.