Melancolia por cuatro años

Para todos aquellos que les gusta el fútbol, acabado el mundial, empieza esa sensación de que algo bueno se acabo, y a pesar de tener la certeza de que es algo que no va a cambiar nuestras vidas y que se volverá a repetir, la melancolía se asienta en nosotros, durante los próximos 4 años, hasta que vuelva el próximo mundial.

No fue un mundial bueno, la verdad por momentos bastante aburridor, sin sorpresa, casi sin fútbol, con mas especulación, golpes y miedo a perder, que con el gusto de jugar y ganar, el gusto propio de un juego, lo que realmente es.

Me queda cierta tristeza, sobre todo la eliminación de Ghana contra Uruguay, no pude ver todo el partido, solo la prorroga y los penaltis, pero esos 40 minutos de juego fueron los mas vibrantes del campeonato para mi, sobre todo por todo lo que hubiera significado pasar a semifinales para un equipo africano, yo quería que pasara Ghana, le hice toda la fuerza del mundo y cuando Luis Suarez metió la mano debajo del arco, respire aliviado creyendo que ya estaba, que ya Ghana seria el primer africano en meterse en unas semifinales de un mundial, pero no.

Ni todos los sufrimientos, ni las humillaciones sufridas durante años a manos de otros, ni la esclavitud, ni el apartheid, ni su humildad, ni todo su talento natural para la musica, ni su alegría, ni su tristeza, ni todas las almas del estadio y de África haciendo fuerza, rogando para que ese balón entrara en el ultimo minuto de la prorroga, pudieron hacer que Ghana anotara ese gol, el fútbol y la pelota son caprichosos, esta vez no fue.

Al final gano España, me alegro por ellos, fue uno de los pocos equipos que siempre quiso jugar y ganar, siempre fue limpio, no pego, no engaño demasiado y dejo jugar, es lo mas justo en un mundial bastante peculiar, el ambiente muy bonito, pero el fútbol quedo debiendo mucho, sobre todo varias estrellas y equipos “fuertes”, esperemos a Brasil 2014, ojala Colombia vaya, para poder sentir un poco de alegría propia y no solo vivir de las ajenas.

Me quedo con la imagen de Nelson Mandela al comienzo del partido final, en ese carrito, a pesar de los años y de su golpeada salud, logro salir y sonreír y transmitir ese paz, ese entusiasmo y convencimiento de que las cosas se pueden hace bien y mejor, de que solo con confianza, amor y perdón puede prosperar un pueblo, un país, un continente, ese hombre que logro inspirar a un grupo de hombres para que ganaran el campeonato mundial de Rugby y que insistió para que se realizara este año el mundial en Sudáfrica, sigue dándole cosas a la humanidad.

Habrá que enmascarar la melancolía mientras desaparece, en unos días o semanas por mucho, ya no estará, por lo pronto la podemos aguantar u ocultar con otras cosas, libros, música, o mas fútbol.

Hasta la próxima.

Anuncios