Extraño razonamiento I

Y si Dios no existe, en cualquiera de sus diversas formas, si no hay paraíso, si todo acaba con la muerte, un fin y ya.

Si eso pasa, hay angustia, estoy seguro, angustia, por todo y para todo, bien.

Ahora; ¿se da cuenta de lo que hay que hacer?, esta llorando, mucho, desperdiciando su vida, esperando cosas y viviendo de algo que no es, una mentira fea y aburrida.

Tome toda esa angustia, todo ese sufrimiento, y siéntalo, métalo hasta sus huesos, hasta que despierte y se de cuenta, que asumiendo como una certeza el primer párrafo, la vida se le puede escurrir entre los dedos como el agua en un lavamanos, y no vuelve.

Sienta esa angustia, en lo más profundo de usted, en cada átomo, en cada célula, en todo su ser, hágase dueño de esa angustia, viva con ella, aprenda a quererla.

Tome todo eso y empiece a vivir de verdad, por usted, cada segundo, que cada instante cuente, que los únicos castigos y recompensas los haya buscado usted, al fin y al cabo la vida es eso, hacerse responsable de lo que hace o deja de hacer.

Hay una frase: “usted se lo guisa, usted se lo come”, cada cosa que le pasa en la vida, se la ha buscado usted mismo, de una u otra forma, acepte eso y hágase responsable de su vida, exprímala.

Aún tiene angustia, lo se, estoy seguro, va a estar ahí, toda la vida, toda su vida; pero puede verla a su lado, sonreírle y mostrarle que va a hacer que su vida valga la pena, sobre todo para usted mismo.

Y si Dios existe y hay un paraíso y esto es un viaje antes de empezar otro, un cambio más.


Pues bien, haga lo mismo: Viva su vida, haga que valga la pena, vívala por usted y por las personas que quiere, ese debe ser el primer motivo, Dios tendrá que comprender, al fin y al cabo nos dio la libertad de elegir. Yo elijo esa opción.

Anuncios

Desaparezca

No, es en serio, desaparezca.

Imagínese el mundo tal cual lo conoce, como usted lo ve y lo siente ahora mismo, mientras lee esto y piensa, mientras come, mientras ve televisión o simplemente mientras desperdicia valiosísimos minutos aquí sentado leyéndome.

Imagínese el mundo así como se lo narro, pero sin usted; si, sin usted, aniquílese, deshágase, evapórese, esfúmese, lo que quiera. Imagínese el mundo sin usted mismo, tal cual lo conoce pero sin usted. Una lástima que usted ya no esté.

Muy seguramente no es fácil, de hecho es una de las cosas más complicadas del mundo: imaginar algo donde usted no este; es muy complicado, puesto que es usted quién imagina, es usted el autor de sus sueños, de sus creaciones o de sus imaginaciones. Estoy completamente seguro que no es nada fácil imaginarse algo así.

Bien, ahora imagínese que usted puede ver todo lo que pasa, pero nadie lo ve, es más usted sólo puede ver y saber que esta pasando en “su mundo” pero sin que usted esté, no puede interactuar con nada ni con nadie, sólo observa, como cuando ve televisión, usted es un simple y desdichado espectador.

Ahora, imagínese que nadie lo recuerda, que nadie es consciente de que usted existió o vivió en algún momento, es decir, para ellos usted no es nada, similar al caso de la televisión o de una novela o de una película, a todos los personajes de allí, no les afecto ni les afecta el hecho de que usted exista o no.

Muy bien, imagínese ese panorama tan desolador, para usted claro está, para aquellos que “existen” no lo es tanto, es más, ellos sufren, lloran, ríen, a veces son felices, aunque la mayoría de las veces por una extraña habilidad humana son desdichados, pero al fin de cuentas viven y sienten con intensidad.

Fíjese bien en este hecho, todos viven normal, luchan, lloran, trabajan, duermen, comen, estudian, se endeudan, en fin, todas aquellas cosas que suele hacer una persona normal, todas aquellas cosas que usted mismo solía hacer antes de este ejercicio.

No sólo eso, todas esas personas que usted creyó conocer y a las cuales usted echa de menos, no lo recuerdan, no notan la diferencia entre si usted está o no está, están tan ocupados con sus vidas que no pueden o no quieren prestar atención a las vidas de otros, ¡interesante! ¿cierto?

Tal vez puede ser un hecho preocupante, desesperante, angustiante, desolador, y desesperanzador, un hecho muy triste para usted, seguro que si. Así que usted vive o vivió y nadie lo nota; ¡ufff!, puede llegar a ser muy triste, darse cuenta de eso puede ser muy muy duro, es aplastante, un hecho que muy seguramente lo va a dejar pasmado, quieto, sin aliento ni ganas para hacer otras cosas.

De todas formas no deja de ser algo muy interesante, algo en lo que valga la pena emplear mucho tiempo pensando, algo en lo que vale la pena pensar, distraerse, analizar y sintetizar cada recoveco de esta curiosa situación. ¿Vivimos para dejar huella e impactar el mundo? ¿o somos como un rayo de sol cualquiera de los que cada mañana alimentan a toda planta en el planeta y son o existen sin un misticismo alrededor? ¿somos especiales o somos como cualquier otro átomo en el vasto universo?. Siempre valdrá la pena debatir sobre esto.

Perfecto, ya vamos terminando. No se preocupe demasiado, en la vida real hasta ahora las cosas no pasan así; por lo menos sus acciones afectarán a alguien. Y si vive usted sólo (cosa que creo muy poco probable), aún así, sus acciones afectarán a las cosas, a su entorno.

El mundo es un tejido más o menos uniforme donde lo que usted haga o deje de hacer afecta poco o mucho a aquellos que lo rodean o a su entorno, ya sea que usted quiera que sea así o no, siempre sus acciones afectan todo alrededor.

Entonces en el mundo real, tal cual usted lo conoce, no importa mucho lo que usted piense, importa muchísimo lo que usted haga. Muy seguramente muchas personas cuando usted ya terminé esta aventura llamada vida le extrañarán. No se ponga eufórico, es muy remoto que lo recuerden para siempre, pero le recordarán, al fin y al cabo en algún momento usted los recordó y los afecto, así como ellos le afectaron a usted.

Excelente. Ahora, puede abandonar este escrito (que no la pagina, siempre encontrará cosas buenas aquí), puede abandonarlo por tonto, por aburridor, por triste, por ser alentador o desalentador, por lo que sea.

Le dejo en paz y si así gusta, haga caso omiso a todo lo leído durante este escrito; es más, olvídelo completamente, como si nunca hubiera existido o sido consciente de que existiera esto.

¿Qué es esto?

Una cosa vacía, sin mucho más; blanca o negra, como usted quiera, pero vacía al fin y al cabo, no tiene nada.

Déle la forma que usted quiera, ¿cómo el planeta? va, entonces será esférico como el planeta, ¿un plano perfecto e infinito?, entonces que sea un plano.

Lo importante es que usted está allí, de pié, no logra saber bien si a la mitad o arriba o abajo, la ubicación es difícil, pero está allí.

¿Y para qué? la única pregunta que vale la pena, para construir lo que se le dé la gana, al fin y al cabo así es todo: usted está, usted construye.

Haga lo que quiera, de cualquier forma siempre puede borrar todo y volver a empezar.

Adelante… ¿o atrás?

El maldito inclemente

Es triste como la memoria se anega con lágrimas de recuerdos borrosos, como el tiempo inclemente va dando martillazos en las cosas, las personas y los lugares que alguna vez conocí.

Como las calles se agrietan, las casas se caen, los árboles se secan, como las personas se van, y los recuerdos de ellas se van desdibujando.

Como trato de aferrarme a esos recuerdos, como trato de agarrarlos, pero las personas de mis recuerdos se deshacen y las agarro, pero no están y es como agarrar humo. Trato de recorrer los lugares que ellas recorrieron, pero ya no son aquellos lugares. Trato de respirar el aire que alguna vez respiraron, pero ya no es ese aire, porque sabe diferente.

Porque al ir a esos lugares ahora, ya nada es igual, porque parece que todo se detuvo y esas personas están allí, pero la vida real no es así, y mi memoria me sacó de ese lugar y ya no puedo entrar.

Porque a veces a esas personas las recuerdo, pero su recuerdo se me trata de borrar y me resisto, porque a veces me hacen tanta falta como la comida, como el aire, y entonces el vacío se instala adentro del cuerpo y se siente uno como un cascarón inmenso y frágil y tiene miedo de romperse, porque parece que dicho vacío está allí desde hace mucho tiempo y que es inmensamente difícil de llenar.

A mi abuela, porque la recuerdo a veces y deseo haber tenido más tiempo, pero el maldito inclemente no perdona.

Hasta la próxima.

¿Y usted trabaja para ganar o para ser el mejor?

Porque no siempre las dos cosas van ligadas.

Si quiere ganar, bien, trabaje duro, en algún momento ganará y será feliz, por un tiempo.

Si quiere ser el mejor, trabaje mucho más duro aún, y no espere ni regaño ni premio, no lo necesita.

Y recuerde, mejor que usted mismo, porque nunca será el mejor de la historia para siempre, ya que en algún día nacerá un maldito que lo superará y borrará de un plumazo su vida y su historia, y luego a este maldito le ocurrirá lo mismo.

Trabaje para ser el mejor, no para ganar, si espera algo, vivirá ansioso, con miedo y amargado.

Pelee con usted mismo, aprenda a soportarse sólo, como es, así se ahorrará disgustos y viajará más tranquilo este recorrido llamado vida.

Hasta la próxima.